La rentabilidad es la ganancia que generan nuestras inversiones, y en este caso específico, lo que obtenemos al aportar a nuestra AFP. Por eso, cada mes, una parte de nuestro salario es destinado a un fondo personal para ser invertido en distintas acciones y bonos. Así, al jubilarnos, gozaremos de una mejor pensión.

Depende de ti qué tan buena será tu jubilación, pues la rentabilidad que genera la AFP varía de acuerdo al tipo de fondo en el que estés. Cuando entramos al Sistema Privado de Pensiones SPP, automáticamente ingresamos al Fondo 2, el cual es de mediano riesgo. No obstante, también está el Fondo 3, de mayor riesgo y, por último, el Fondo 1, que es el más conservador.

Sobre la rentabilidad de una AFP

También es importante que, como afiliado al SPP, revises la rentabilidad anualizada de tu tipo de fondo en los reportes de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP, ahí podrás ver en cualquier momento los resultados de las distintas AFP durante un periodo de doce meses.

Por otro lado, debemos destacar que la rentabilidad que buscan las AFP tiene una expectativa de recuperación y ganancia a largo plazo, es decir, la rentabilidad de los fondos, debe percibirse notoriamente cuando el afiliado quiera jubilarse y vea cuánto ha aportado frente a la ganancia que ha obtenido.

Hacerle seguimiento a la rentabilidad mensual es algo que puede confundir a los afiliados, pues estos dígitos varían constantemente. En un mes puede percibirse una ganancia buena y luego regular, pero cuando es nula o negativa, podría alarmar al aportante. Por eso debemos tener siempre en claro que la rentabilidad debe verse en un horizonte de tiempo muy largo.

Razones para proteger tus aportes

Por ejemplo, al retirar el 25% de tu AFP para el pago de algún inmueble, tu fondo previsional se reducirá. En esta situación, la rentabilidad que consigas con tus aportes será sobre un monto inferior. Por eso es importante enfocarse en alimentar nuestro fondo en lugar de reducirlo.

Las decisiones de los expertos en inversión de AFP Habitat tienen un solo propósito: que cuando te jubiles, no dejes de hacer lo que tanto te gusta, por eso también es importante que no dejes de aportar para no perder los beneficios que, como afiliado, te corresponden.

Tener una mejor jubilación depende de ti, del fondo que elijas, de los aportes que hagas y de las decisiones que tomes.