Los mercados este año han tenido un excelente desempeño, tanto a nivel local como a nivel internacional y la razón principal es la disipación de los principales riesgos que estuvieron presentes en los mercados financieros.

Este año comenzó con fuertes caídas impulsadas principalmente por temores sobre el crecimiento mundial. Los riesgos incorporados en los precios de los activos financieros en esos momentos eran para alarmarse, como por ejemplo: la posibilidad de que la reserva federal de EEUU (FED) subiera su tasa de interés de manera anticipada; una caída muy fuerte del precio del petróleo, que pudo poner en jaque la inversión de la industria de energía a nivel global; y por último, un menor crecimiento de China.

Por otro lado, los activos locales, a estos riesgos, se le agregaba principalmente la incertidumbre pre-electoral, la posible reclasificación de la bolsa peruana como mercado frontera y un fenómeno del niño. Luego de la disipación de los principales riesgos, los mercados financieros tuvieron una fuerte recuperación. 

Empecemos por los activos de renta fija. Una vez que el mercado redujo la posibilidad de que se produzca alguna subida de tasas por parte de la FED para el resto del año, el optimismo volvió a los inversionistas y con ello la comodidad para incrementar los riesgos en activos cuyos precios reaccionan de manera inversa a la dirección de las tasas de interés. Más aún cuando la mayoría de bancos centrales en el mundo están tendiendo a bajar sus tasas de interés, la búsqueda por algo de retorno ha incrementado la demanda por activos de mayor riesgo, como bonos de países emergentes, por ejemplo Perú, llevando a una importante apreciación.

En el caso de los activos de renta variable, las mejores perspectivas de crecimiento mundial y los mejores resultados corporativos generaron el impulso para que los mercados de acciones tengan fuertes subidas globalmente. En esta fuerte subida, fueron los mercados emergentes los que tuvieron el mejor desempeño, pues tuvieron todos los argumentos: valorizaciones atractivas, perspectivas de crecimiento favorables, estabilidad en el precio de los commodities y revaluación de sus monedas ante la disipación del riesgo de subidas de tasa por parte de la FED.